
Si bien en los primeros tiempos se cumplió con lo peticionado por el cura, en los primeros años del siglo XX la vivienda fue adquirida por Miguel Pascual de San Román y después por otra gente, entre los cuales se encontraba la hoja del corregidor de Puno María Manuela de Orellana, hija de Joaquín de Orellana.
Transcurrido el tiempo la finca se dividió en dos partes de diferentes dimensiones, albergando la más pequeña, las salas del museo Dreyer; en tanto que el resto continuó siendo una vivienda particular. Este sector cuenta con 600 mts. cuadrados. Hoy en día esta casa constituye un importante espacio dedicado a la cultura y se llevan a cabo allí diversas muestras de arte puneño, tanto temporales como permanentes, contando además con una cafetería y bar, una biblioteca y un video club.
La casona se sitúa en el jirón Deustua 576 y abre sus puertas de miércoles a viernes en el horario de 10,00 a 22,00 hs. en tanto que los sábados los hace desde las 10,00 a las 14,30 y de 17,00 a 22,00 hs