
Una de las más representativas de Trujillo es la casa Ganoza Chopitea, de estilo barroco con portada policromada y coronada con un frontón rococó rematado con dos figuras de leones. Otra visita imperdible es a la Casa del Mayorazgo, cuya antiguedad se remonta a la ciudad misma y que alberga una enorme colección -la más valiosa del Perú- numismática; además de la Casa de los Condes de Arnada, la Casa de los Marqueses de Herrera y Valle Hermoso -que se erige en una de las esquinas de la Plaza Principal-; la Casa de Don Luis Fernando Ganoza y la Casa del Mariscal Orbegoso.